Prosigue la contaminación ambiental en el Perú

Burla o prepotencia es lo que nunca abandonará a los gestores del tan publicitado desarrollo económico con crecimiento, en tanto nos referimos a la contaminación ambiental en general y específicamente a la contaminación minera y tala de bosques.

No les es suficiente haber desestimado la disposición legal sobre Estudios de Impacto Ambiental (EIA) como requisito para explotar los recursos naturales, retrotrayendo al Perú a 1992 cuando el gobierno de turno desestimó el Código del Medio Ambiente, instrumento técnico aceptado por todos los interesados (Estado-inversionistas, académicos, científicos, políticos) aunque este tuviese insuficiencias superables, y a la década en donde solo un hombre, el segundo mas poderoso después del presidente de la república, resolvía lo que podían hacer o no los inversionistas.

Es el caso de la contaminación minera del Río Concha y la quebrada Soledad por parte de la minera Gold Mine Holding S.A.C. I , ubicada en Tingo Maria, Pueblo Nuevo en el distrito de José Crespo y Castillo, a la que le han dado un plazo para que demuestre que sus operaciones son legales.

La minera Gold Mine Holding S.A.C. debe demostrar que está autorizada a la explotación en dicha zona, como también sustentar el EIA correspondiente, ya que hasta la fecha su actividad es informal, agravando su situación por pretender una ampliación hacia las cuencas de los ríos Tulumayo y Pendencia.

Asimismo, en la región de Pasco (zona central del Perú) se realiza la tala ilegal de sus bosques, aunándose a este delito la utilización de mano de obra indígena. La extracción ilegal alcanza unos 100 mil pies tablares de madera por mes, especialmente en la Reserva de Biosfera Oxapampa-Asháninka-Yanesha, el Parque Nacional Yanachaga Chemillén, la Reserva Comunal Llaneza, el bosque de protección San Matías y la Reserva Comunal El Sira.

La modalidad delictiva consiste en el uso de documentos que pertenecen a otros madereros de otras zonas, los cuales cuentan con permisos, trasladando la madera a Villa Rica y continuando su traslado impune hasta las ciudades de Huancayo y Lima.

Si bien es cierto que esta modalidad se encuentra muy difundida, también es cierto que se viene utilizando desde décadas, con lo cual se corrobora que la autoridad ministerial (Agricultura y Medio Ambiente) no ejercen los controles adecuados y necesarios.

About these ads