DIFICIL CREER

Si fuese cierta la afirmación de algunos científicos, que el fondo marino del Golfo de México quedó fracturado irremediablemente, no quepa la menor duda que tal evento cambiaría la visión que el ser humano tiene sobre la posibilidad de que el conocimiento humano tenga su equivalente con las fuerzas de la naturaleza, haciendo la salvedad que la naturaleza tiene sus mecanismos para que de una catástrofe, en opinión de nosotros los seres humanos, logre restablecer las condiciones antes del evento o que las cambie para una nueva forma de vida. Esta es la situación en la que asumimos nos deja esta noticia. Por otro lado cabe hacerse una pregunta, ¿dejará el ser humano de jugar ha ser dios?

Es Anatoly Sagalevich el científico ruso del Instituto Shirshov de Oceanología de Rusia, quien preparó un informe sobre el tema para el primer ministro Putin, en donde advierte que debemos prepararnos para un desastre ecológico mas allá de toda comprensión.

Sagalevich y un grupo de científicos de la Academia de Ciencias Rusa, fueron los únicos que estuvieron presentes en la zona de derrame de petróleo en el Golfo de México, al haber sido llamados por BP a las pocas horas de que se hundiera la plataforma Deepwater Horizon, el 22/04/10.

En su reporte Sagalevich afirma que no solo brota petróleo por el pozo de 22 pulgadas, sino también de más de 18 sitios sobre el fondo marino, habiéndose observado uno de 11 Km. por donde brotan 2 millones de galones diarios de petróleo.

Los reportes que fueron elaborados por Sagalevich se filtraron a Matthew Simmons, quien fuera asesor principal de George W. Bush en el tema de energía; este experto en temas de petróleo afirma lo mismo que Sagalevich, que los EE.UU. tienen dos opciones en esta situación, dejar que los pozos se sequen, lo que tomaría no menos de 30 años con la consiguiente destrucción de Océano Atlántico o detonarlo nuclearmente.

A este respecto, el presidente Obama se opone, aunque tiene conocimiento que la ex URSS utilizó en cinco ocasiones (1966-1981) armas nucleares para apagar con éxito pozos de gas y petróleo. La contra argumentación de Sagalevich es que la verdadera preocupación de los EE.UU. no es la catástrofe ambiental, sino el impacto que causaría el uso de un arma nuclear para detener el derrame de petróleo en la única área que continua produciendo petróleo en el Golfo de México.

Nuestro asesor en temas de petróleo nos comunica que “Aseguro que esos rumores no son verdad. El que escribe esto (se refiere al relato original) debe tener algo más en su agenda, con intenciones alarmistas y con un completo desconocimiento de la ingeniería y de las operaciones petroleras. La idea loca de utilizar una bomba atómica, aparte de ser descabellada por los problemas de radiación que traería, tomaría mucho tiempo en poder hacerla detonar y con más posibilidades de crear un desastre mayor al crear inmensas grietas en lugar de sellar el pozo. Lo más seguro y eficiente es lo que se está haciendo actualmente al perforar dos pozos por los cuales se sellaría el primero en forma segura y sin riesgos de crear un desastre mayor”

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