Las migraciones, el cambio climático y la alimentación mundial

Artículo que cobra actualidad. Han pasado 16 años desde que fuera publicado en la celebre revista AMBIO de la Real Academia Sueca de las Ciencias. Su importancia radica en la visión del autor sobre los problemas que en la actualidad se han agudizado tales como la necesidad de alimentos, la pobreza, la migración y el calentamiento global.

Autor, Profesor R. Döös Bo, fue profesor de meteorología en la Universidad de Estocolmo, hasta el 1970. Fue director adjunto del Instituto Internacional de Análisis de Sistemas Aplicados y líder de su programa de medio ambiente entre 1988-1992. 1971-1982 Director de la Únete OMM / ICSU Staff Planificación para el programa de investigación de la atmósfera mundial. 1980-1982 Director de la OMM y el PNUMA / ICSU Climático Mundial Programa de Investigación en Génova (Organización Meteorológica Mundial / Programa de Medio Ambiente de las Naciones Unidas). 1982-1986 Director del PNUMA/OMM/ICSU evaluación internacional de problemas de gases de efecto invernadero y los impactos asociados sobre los ecosistemas naturales y gestionados. 1986-1988 científico visitante en el Programa Climático Nacional de EE.UU., Washington, DC, responsable del desarrollo de un EE.UU. de cinco años del Programa Nacional del Clima 1989-1993. Actualmente es investigador del Instituto Internacional para Análisis de Sistemas Aplicados. Entre 1971 y 1988 Döös profesor ocupó altos cargos Ejecutivos en varias organizaciones internacionales. Dirección: Jordangasse 7 / 13, A-11010 de Viena, Austria.

AMBIO Un Diario del Medio Humano
Volumen XXIII retroflectantes 2, marzo de 1994 ISSN 0044-7447
Publicado por La Real Academia Sueca de las Ciencias

Artículo, Bo R. Döös

LA DEGRADACION AMBIENTAL MUNDIAL DE LA PRODUCCION DE ALIMENTOS, Y EL RIESGO DE LA MIGRACION A GRAN ESCALA

Este trabajo trata de estimar en qué medida la producción mundial de alimentos se ve afectada por la degradación ambiental en curso cuando los procesos, como la erosión del suelo, la salinización, la contaminación química, la radiación ultravioleta y el estrés biótico. Las estimaciones también se han hecho de las oportunidades disponibles para mejorar la eficiencia de producción de alimentos mediante, por ejemplo, un mayor uso de fertilizantes, la irrigación y la biotecnología, así como una mejor gestión. Las pérdidas esperadas y de nuevo de tierras agrícolas en la competencia con la urbanización, el desarrollo industrial, y el bosque se han tenido en cuenta. Aunque las ganancias estimadas en la producción de alimentos deliberadamente se han sobrestimado y subestimado pérdidas, los cálculos indican que durante los próximos 30-35 años la ganancia neta anual en la producción de alimentos va a ser sensiblemente inferior a la tasa de crecimiento de la población mundial. Un intento también se ha hecho con la identidad de los posibles escenarios para la migración a gran escala, principalmente debido al rápido crecimiento demográfico en combinación con una insuficiente producción local de alimentos y la pobreza.

INTRODUCCIÓN

Este trabajo pretende dar respuestas preliminares a la siguiente pregunta:
– ¿Hasta qué punto está en curso y se espera que la degradación ambiental  afecte al sistema mundial de producción de alimentos?
– ¿Puede esperarse que la capacidad futura del sistema mundial de producción de alimentos será suficiente para satisfacer la demanda de la población mundial en rápido crecimiento?
– ¿Existe el riesgo de que, debido a la grave escasez de alimentos en muchos países menos desarrollados en las próximas décadas las migraciones a gran escala será puesta en marcha?

Es evidente que no es posible responder a estas preguntas con exactitud. Sin embargo, esto no implica que los intentos no deban hacer. La primera pregunta es, sin duda, la más simple. Incluso si nuestro conocimiento sobre el estado del medio ambiente mundial es limitado, podemos hacer una estimación razonablemente fiable de cómo las actividades humanas están afectando la capacidad del sistema global de producción de alimentos.

La segunda pregunta es, sin embargo, es mucho más problemática. Básicamente, las dificultades que se enfrentan son de dos tipos. (A) Tanto la capacidad del sistema de ayuda alimentaria y las exigencias en este sistema dependen de varios factores (fuerzas motrices), que son de previsibilidad muy limitada. Ejemplos de estos factores son: la tasa y la distribución geográfica del desarrollo social y económico, y la voluntad de las naciones a adoptar medidas encaminadas a reducir la degradación del medio ambiente. (B) El conocimiento de la física diferente, química y procesos biológicos implicados, y los numerosos mecanismos de retroalimentación que están en juego en el medio ambiente mundial.

Una respuesta fiable a la segunda cuestión es una condición necesaria pero no suficiente para responder a la tercera cuestión. El riesgo para la ocurrencia de una migración a gran escala es generalmente el resultado de varios factores interactivos que impliquen, por ejemplo, la inestabilidad política, la falta de libertad religiosa, el desempleo, y el poder adquisitivo insuficiente de alimentos. Este papel, sin embargo, no trata el problema de migración en todas sus complejidades, sino de los probabilidades de que una insuficiente disponibilidad de alimentos en algunas regiones del mundo menos desarrollado puede ser un factor importante que contribuye en la activación de las migraciones de masas que se dirigen principalmente a los países en desarrollo.

La capacidad futura de apoyo al sistema alimentario mundial

La figura 1 indica los principales factores que tienen una influencia positiva o negativa sobre la capacidad futura del sistema mundial de ayuda alimentaria. En vista de las dificultades de hacer estimaciones fiables de la magnitud de estos factores, el enfoque adoptado es que no provoque el pronóstico más preciso de la producción mundial de alimentos. En cambio, el objetivo ha sido el cálculo de que la disponibilidad futura de alimentos sería comparativamente baja en circunstancias favorables. El papel por lo tanto deliberadamente es que se:
– Subestima las pérdidas previstas a causa de diversas tensiones en el sistema;
– Sobreestima las posibles ganancias que se puede lograr, y
– No exagerar las demandas futuras en el sistema.

Si tal proyección indica que las insuficiencias son graves y que puedan ocurrir en un futuro próximo, esto proporcionaría una orientación valiosa sobre la magnitud y la urgencia de la respuesta necesaria acerca de la magnitud y la urgencia de las medidas de respuesta necesarias. Cabe señalar incluso, si tal proyección indica que la producción mundial de alimentos igualó la demanda futura, un problema todavía existe, debido al hecho de que los eventuales excedentes de alimentos en algunos países más desarrollados no se puede esperar que sean fácilmente disponibles en los países con insuficiente comida-producción, debido a su bajo poder adquisitivo.

Figura 1. Ilustración esquemática de los principales factores que tienen influencia positiva o negativa sobre la capacidad del sistema global de producción de alimentos.

Los intentos anteriores se han realizado para estimar el impacto del estrés ambiental sobre la producción mundial de alimentos. En concreto, Brown (1) proporciona una evaluación de las pérdidas actuales de cereales causadas por la degradación del medio ambiente y también las posibilidades de aumentar su producción. El resultado de este estudio pueden ser mejor resumido por su declaración: “Al entrar en la década de los noventa, el mundo tiene muy poco que celebrar frente de los alimentos”.

Este trabajo se limita a una consideración de los cambios en la producción de cereales, que representan aproximadamente la mitad de la dieta humana, y la producción de lo que puede ser considerado como el mejor indicador de la salud de la agricultura y el estado nutricional de poblaciones enteras ( 2). La disponibilidad de información sobre la producción de cereales es también algo más amplia que la de otros cultivos alimentarios. En los países menos desarrollados la mayoría de los productos de cereales se utilizan para el consumo humano, mientras que en los países más desarrollo alrededor del 50% en destinada a la alimentación.

DESTACA EL MEDIO AMBIENTE

La producción agrícola se ve afectada de muchas maneras por la degradación inducida por el hombre sobre el medio ambiente. En la figura 2 se ha tratado de identificar las tensiones más graves del medio ambiente, que directa o indirectamente, tengan un impacto en el sistema de ayuda alimentaria.

Gases de efecto invernadero inducido por el Cambio Climático

De la estimación de emisiones y concentración atmosférica de los gases de efecto invernadero, los modelos actuales del clima pueden proyectar temperatura a escala continental con razonable precisión. Hay que reconocer, sin embargo, que las predicciones a escala sub-continental (predicción regional) no se pueden considerar fiables, y que los cambios de precipitación son particularmente inciertos. Tampoco puede esperarse que una mejora sustancial en estos pronósticos de área limitada se pueda lograr en un futuro próximo. No obstante, basándose en estudios recientes, algunas conclusiones sobre los posibles impactos de un cambio climático en la agricultura se han elaborado por el Grupo Intergubernamental de Expertos sobre el Cambio Climático (3).

– Si el calentamiento global está en el extremo superior del rango previsto (01/05 a 04/05 ° C para una duplicación del CO2), el impacto en la agricultura puede ser grave.
– Un aumento de la variabilidad del clima es probable que sea más grave que un clima cambiando poco a poco. Esto puede, por ejemplo, conducir a una mayor frecuencia de sequías e inundaciones.
– La agricultura en zonas áridas y semiáridas (sobre todo en África y Asia) es probable que sean más vulnerables debido a la escasez de agua.
– En latitudes más altas, donde se prevé que el calentamiento sea más pronunciado, la producción agrícola se puede esperar que aumente. Este potencial puede, sin embargo, se reduciría debido al aumento del daño por plagas y enfermedades agrícolas.
– Un aumento de la concentración atmosférica de dióxido de carbono, sin duda, potenciaría su crecimiento. Actualmente, no es nada claro, sin embargo, hasta qué punto este efecto de la fertilización directa depende de otros factores que son críticos para determinar el efecto neto de la mayor emisión de CO2, por ejemplo, la limitación de nutrientes y la escasez de agua.
– El actual sistema agrícola puede, en cierta medida, adaptarse al cambio climático a través, por ejemplo, de los cambios de uso del suelo (superficie cultivada, el tipo de cultivo, y la ubicación) y los cambios en la gestión. Otras posibilidades incluyen el desarrollo de más calor y los cultivos tolerantes a la sequía (4)

En general, se puede concluir que las ventajas del calentamiento en las latitudes altas no compensaría el potencial reducido en las actuales regiones de mayor producción de cereales en latitudes medias (5). La Segunda Conferencia Mundial sobre el Clima Grupo de Tareas sobre la Agricultura (6), estima que los efectos globales del cambio climático y el CO2, el efecto de la fertilización sobre el potencial de una red global de producción de alimentos, el rango es de +10% y -20%.

INSUFICIENCIA DE ALIMENTOS, y el riesgo de migraciones a gran escala

Comparativamente las migraciones a gran escala han ocurrido en el pasado, debido a varias causas. En algunos casos, se inició debido a una circunstancia desafortunada, por ejemplo se repiten las malas cosechas y las crisis agrícolas, la inestabilidad política que lleva a los conflictos armados.

En otros casos, las causas han sido más complejas, y han involucrado a varias fuerzas de Conducción Interactiva de carácter socioeconómico y político.

En la Figura 6 se indica un determinado tipo de causa-efecto en cadena. Aquí, la fuerza impulsora principal es el aumento rápido de la población en combinación con capacidad limitada de producción de alimentos. Esto puede conducir a la degradación ambiental y una mayor reducción en la disponibilidad de alimentos y a su vez, puede generar malestar social y la migración y con ello provocar conflictos nacionales e internacionales. El proceso también puede iniciarse en otras fases y se amplifican aún más cuando los procesos se retroalimentación.

Volviendo ahora a la cuestión del riesgo de ocurrencia de las migraciones a gran escala debido a la escasez de alimentos en las próximas décadas. Una respuesta definitiva y concluyente no puede ser claramente determinada. Sin embargo, teniendo en cuenta las perspectivas muy pesimistas para la producción de alimentos cuando crece a la misma velocidad que el crecimiento de la población mundial, y que esto es particularmente pronunciado en algunas regiones a gran escala (sub-continental), proporciona una indicación muy clara de que es probable que ocurra.

El problema que nos ocupa es, pues, no tanto para juzgar si existe o no se las migraciones en masa, sino a examinar las posibilidades de predecir dónde y cuándo es probable que se produzcan, y cuál podría ser su magnitud. Sin embargo, eso sería ir más allá de nuestros conocimientos actuales acerca de la dinámica de la migración a gran escala y la disponibilidad de los datos requeridos. En la actualidad a los modelos existentes que podrían proporcionar respuestas fiables a preguntas tan detalladas, y en vista de los muchos factores interactivos que intervienen, no es probable que la situación cambie en un futuro próximo. En ausencia de tales instrumentos, tenemos que aceptar la única muy provisional y simplificada respuesta que se puede dar a estas preguntas.

– El supuesto es que las regiones de donde las grandes  salidas se pueden esperar son aquellos donde el crecimiento rápido de la población coincide con escasa producción de alimentos y el poder adquisitivo insuficiente para alimentos. Es decir, las regiones con único criterio, algunas regiones relativamente extensas han sido identificados (S. Öberg, Museo del Pueblo ‘, de Estocolmo, no publ.) que podrían ser especialmente vulnerables. (Fig. 7).

– Un criterio adicional en la identificación de región vulnerable es la escasez de agua. Mediante la aplicación de este criterio, la vulnerabilidad a la escasez de alimentos y la emigración se puede mejorar, sobre todo en el norte de África y el oeste de Asia.

– Las predicciones sobre el futuro número de personas subnutridas, lo que según las Naciones Unidas del Consejo Mundial de la Alimentación fueron 512 millones en 1983 -1985 (2), se puede hacer con algún grado de exactitud. Sin embargo, las estimaciones de la salida de la gente de las regiones que sufren más severamente por la escasez de alimentos son mucho más difíciles de hacer. Teniendo en cuenta el rápido crecimiento demográfico en estas zonas, la tasa de crecimiento puede ser de varios millones de dólares por año en la primera parte del próximo siglo.

– La amplia la migración también puede ser causada por un aumento del cambio climático inducido por el nivel del mar que afectará a la agricultura de baja altitud las zonas costeras. Particularmente sensible será áreas en Asia oriental, donde mucha de la tierra fértil es el nivel del mar, por ejemplo, en Bangladesh e Indonesia.

– Las trayectorias de la migración que se espera en general de los países menos adelantados (PMA) a los países más desarrollados (PMD), es decir, de Sur a Norte, aunque también de Este a Oeste y de Sur a Sur (17). Por ejemplo, la migración en África, que ha sido principalmente de naturaleza relativamente corto alcance en el futuro puede esperar que se dirija hacia Europa en dimensiones masivas. Las migraciones desde el sur de Asia occidental también es probable que sea principalmente en la dirección de Europa.

– ¿Más difícil de predecir son las posibilidades de que los inmigrantes puedan llegar a sus destinos. Se puede esperar que los países mas desarrollados cada vez mas resistan la inmigración, como se reflejan en las políticas de inmigración más estrictas? ¿Cuan efectiva es la recepción de los países en la aplicación de políticas, eso está por verse?

OBSERVACIONES FINALES

El objetivo de este trabajo no ha sido encontrar respuestas precisas y contundentes a las tres preguntas básicas presentadas en la introducción. Las consecuencias de la continua degradación del medio ambiente mundial, se  subestimaron. Sin embargo, los resultados obtenidos sugieren que este desarrollo puede conducir a una disminución de la capacidad del sistema mundial de producción de alimentos para alimentar a la población mundial que crece rápidamente, y esto a su vez puede dar lugar a las migraciones en masa dirigida desde los menos desarrollados a los países más desarrollados  dentro de las próximas décadas.

Incluso si esa proyección no pueda ser considerada perfectamente convincente, el hecho mismo de que esta evolución no se puede excluir indica la necesidad de llevar a cabo una evaluación más detallada y refinada. Para ello sería necesario un programa específico de investigación multidisciplinario que implique física, ciencias biológicas, socioeconómicas y políticas. En vista de la complejidad de los procesos involucrados, este tipo de predicción tiene una amplia gama de incertidumbre, y es más que la predicción probabilística cuantitativa. Sin embargo, esto no implica que nuestros conocimientos actuales no puedan servir de base para acciones decisivas para reducir la degradación del medio ambiente, mejorar la productividad de la tierra, y para el desarrollo de una estrategia global destinada a reducir el número de personas subnutridas en el mundo. Esta acción podría reducir el riesgo de una escalada de la ocurrencia de hambrunas y migraciones impulsadas por el hambre.

(1) Brown, I.R. 1990 Feeling the World in the Nineties in Sustainable Development, Science and Policy. The Norwegian Research Council for Science and the Humanities, Norway, 579 p.

(2) World Resources Institute. 1990. World Resources 1990-91: A guide to the Global Environment. Washington, DC, USA, 383 P.

(3) Intergovernmental Panel on Climatic Change (IPCC). 1992. The 1992 IPCC Supplement. World Meteorological Organization and United Nations Environment Programme, 70 p.

(4)Parry, M. 1990. Climate Change and World Agriculture. Earthscan Publications Ltd., London. 157  p.

(5) Parry, M. and Zhang Jiachen. 1991. The Potential effect of climate change on agriculture. In: Climate Change: Science, Impact and Policy. Jäger, J. and Ferguson, H.L. (eds). Proceedings of the Second World Climate Conference, Cambrdge University Press, UK, 578 P.

(6) The Second World Climate Conference, October 1990. 1991. Climate Change: Science, Impacts and Policy, Proceedings of the Second World Climate Conference, Cambridge University Press, UK, 578 p.

(17) Döös, B.R. 1992. How critical is the state of the global environment. In: Proceedings of the International Conference on Environmental Cooperation in Europe. Austrian Institute for International Affaires, Luxenburg, Austria.

English

Licencia de Creative Commons
Este obra está bajo una licencia de Creative Commons Attribution-NonCommercial-ShareAlike 2.5 Peru.

Anuncios

Un pensamiento en “Las migraciones, el cambio climático y la alimentación mundial

  1. Pingback: TRAGEDIA EN MÉXICO « Toustodo's Blog

Los comentarios están cerrados.