EL IMPULSO A LA PROSPERIDAD SEGÚN EL BANCO MUNDIAL

Según el Banco Mundial – BM, los recursos naturales (rrnn) tienen la capacidad de impulsar a largo plazo la prosperidad de América Latina, pero con la condición de que sea de manera apropiada. Afirma a su vez que el crecimiento alcanzaría niveles como los de los “países ricos” (?).

Aquí existen dos temas, el referido al uso de los rrnn como simple mercancía de exportación sin ningún valor agregado; este tema queda descartado, porque modelos de este tipo son conocidos y lo son porque ningún beneficio dejó, más bien todo lo contrario; sin embargo el BM persiste en esta visión, sabiendo que en AL hasta se intentó implementar el modelo de sustitución de importaciones y la situación no cambió. El segundo tema se refiere a la proclividad por alcanzar los estándares de desarrollo de los “países ricos”, cuando en estos tiempos es cuestionado y rechazado dicho modelo por ser discriminatorio, antiecológico y generador de crisis sociales y económicas como la última del 2008 y que hasta la fecha persiste.

Baste que el BM ponga como ejemplo de destino de las exportaciones de bienes primarios a China (1990 = 0.8%; 2008 = 10% del total de las exportaciones de materias primas) para que con este añejo planteamiento elogie la idea de que “asumiendo que la demanda asiática de exportaciones como la soja argentina, el mineral de hierro brasileño, cobre chileno, pescado y minerales peruanos y otras materias primas latinoamericanas se mantengan, la región estaría en una posición inmejorable para beneficiarse de sus recursos naturales” (Augusto de la Torre, Jefe del BM).

Sin embargo, la pregunta de fondo es, ¿Qué harán cuando se agoten los rrnn?, ¿Qué harán cuando los precios bajen? Por lo menos Perú tiene experiencia con lo sucedido con la anchoveta; hoy solamente consumen pescado los que perciben ingresos por encima de los US$ 4 mil/mes; los otros casos son el del guano de la isla y el caucho. El primero desapareció del mercado cuando fue sustituido por fertilizantes artificiales, y el segundo cuando se inventó el plástico, especialmente para la fabricación de neumáticos.

Definitivamente la cosa no va por donde sugiere que vaya el BM, aunque sustente que en el 2008 las exportaciones de materias primas de las siete economías más grandes de ALC fueron de unos US$ 400,000 millones. Sin embargo en Argentina los niños se mueren de inanición, en Brasil existen más de 20 millones de niños desamparados, en Perú 14 millones de habitantes viven en la pobreza (50% de la población). No, no; este no es el camino aunque Mr. De la Torre diga que “esta vez, la bonanza de las materias primas tienen menos posibilidades de terminar mal para América Latina, porque los países ricos en recursos naturales ahora son mas inteligentes a la hora de manejar sus ingresos”.

Pero quién le ha dicho a este señor que basta tener inteligencia para saber manejar los ingresos. No sabe, de la Torre, que en este mundo globalizado eso es lo de menos, aunque promueva paralelamente a esta propuesta el rumbo a lo chileno como meta triunfadora; sería bueno que conozca los grandes problemas que tiene Chile.

La lectura de las cifras del Banco Mundial muestra solamente que han pasado muchas décadas sin obtener buenos resultados en la aplicación de este tipo de políticas. Por eso no hay que escuchar como cantos de sirena sobre el uso de los rrnn que proponen los grupos de poder global. Existen otros caminos.

Notas Relacionadas

El paro del 29-S en España

Unión Europea: Abaratar costos al Estado

La hora crucial en Europa

→  La teoría del empleo

La utilidad del inventario y evaluación de los recursos naturales

Licencia de Creative Commons
Este obra está bajo una licencia de Creative Commons Attribution-NonCommercial-ShareAlike 2.5 Peru.

Anuncios