B I E N V E N I D O S

Los sexagenarios de hoy, que en los 70’s eran veintiañeros miraban a Europa como mirar el palacio celestial; poetas, políticos, curas, en fin, toda la estirpe aspiraba a vivir en Paris o Estocolmo; los más progres preferían Moscú. Hoy después de décadas, el continente europeo cuna de revoluciones y centro de la cultura occidental se encuentra de capa caída.

Si la Francia de Charles de Gaulle tuvo la pujante sociedad, hoy su combulsión social tiene diferentes expresiones. Ahí esta la crisis económica, la exclusión social, la razia migratoria y el orgullo galo. Quién iba a pensar que gran Bretaña estaría quebrada, que Alemania tuviese que bregar por ocultar su mejora económica. En qué cambió la imagen italiana, portuguesa o española, de aquella  que se satirizaba en películas, sin dejar de expresar la verdad.

Difícil es encontrar un origen común entre estos países, hoy eso se reduce a la crisis económica la cual es el común denominador para todas ellas; es la crisis económica la que ha unificado Europa, es la crisis económica la que se ha  encargado de uniformizar el destino de millones de personas. Pero dónde o qué origina esta caída tan estrepitosa. Los economistas responsabilizan a los especuladores de las bolsas de valores. Podrían tener razón. Los políticos se callan la boca, dicen, podría haber otra explicación, los mercados. Ya no es suficiente la explicación que sirvió hasta hace veinte años, cuando el comunismo soviético hablaba del imperialismo como la etapa superior del capitalismo, de la revolución, del progreso; es época de saber hacia donde vamos.

El canto de sirenas solo lo escuchan los incautos, los adulones son su eco, pero cuan perverso puede ser un grupo humano que alimente la vanidad del triunfo efímero y cuan desgraciado es un pueblo cuando cree en los cantos de sirenas. No es tiempo perdido indagar sobre nuestro destino. Existen millones de personas que no tienen esta posibilidad, su existencia está ligada al destino común, dejar esta tarea a otros es una insensatez que deja al mundo tan igual que en la era medieval, y es tiempo de cambiar.

No se debe permanecer ajeno frente a los cientos de millones de personas que mueren de hambre, de los millones de personas marginadas de la educación, salud y vivienda. Es increíble que en lo que llaman primer mundo existan millones de indigentes.

Hay que rescatar lo humano, esté donde esté. La económica como ciencia no ha cumplido con solucionar los problemas antes citados. Es cierto que hay grandes pensadores pero todo es y fue influenciado; el crecimiento poblacional es un hecho, hoy somos siete mil millones de personas en el mundo pero de estos muy pocos tienen la vida asegurada, mucho menos la salud. Los charlatanes pululan por todos los países; los políticos ofrecen el oro y el moro, pero llegada la hora de cumplir con su oferta se retractan; esto no es solo patrimonio de los países subdesarrollados, pues ahí está Cameron, Sarkosi, Zapatero, Bush, en fin todo el mundo desarrollado. La pregunta es, si Castro es un tirano y hay que cambiarlo qué se podría hacer con Cameron o Sarkosi que son mentirosos. Este fenómeno es soportado por la democracia, asimilando, reciclando, llámenlo como les parezca, pero lo cierto es que este asunto es de un cinismo del tamaño del Huacarán.

Al parecer la economía no hará más de lo que a hecho, empantanar el camino con ideas que barnizaron los instintos mas pérfidos, ocultos y pretendidamente presentados como virtudes. Hartos de toda mentira, de tanta falsedad, es hora de volver a levantar la voz, gritando tan fuerte como se pueda ¡Paren! No dejemos que nos gane el tiempo. No dejemos que nos gane el devenir. No dejemos que nadie nos doblegue.

Cuánta desgracia está desperdigada por el mundo, donde las guerra y conflictos son un negocio envuelto en el papel del progreso. Miles de vidas humanas han dejado de existir en aras de la paz y el progreso. Cientos de miles de vidas humanas han dejado de existir por el solo hecho de cumplir con su derecho a vivir según sus convicciones. Frente a este espectáculo no vale la pena negociar ningún rescate para las economías quebradas, cuando los reflotados son los que menos se merecen la ayuda.

Vimos todo lo que debíamos ver durante los primeros diez años del siglo XXI; nos estremecemos con los ataques terroristas, con el incremento del comercio de las drogas, con el aumento del tratamiento sexual del menor de edad; nos indignamos con los abusos sexuales de los curas pederastas, pero nada menos indignante como la tragedia de Haití.

Dónde encontrar la solución. La acumulación vertiginosa de problemas, la falta de solución de muchos otros y la aparición de otros tantos no hacen más que dejar pensar que se debe de ¡Parar! ¡Si, parar! ¡Hacer un alto! De qué nos sirve la ONU, OEA, EU y todo el abecedario de instituciones, si no podemos resolver los problemas básicos.

No hay que olvidar, que “los hechos económicos no son fatales sino producto de la voluntad de los hombres; que la economía es la actividad humana dirigida a la satisfacción de las necesidades en uso de la facultad de elección; que la ciencia económica es a su vez el estudio de esta actividad económica del hombre; no abarca problemas filosóficos ni morales porque la ciencia económica no juzga sino describe. Tampoco problemas políticos porque el economista no da consejos se limita a exponer lo que es la actividad económica para que el político y el ciudadano en general saquen de esos conocimientos las consecuencias que su buen sentido les dé a entender” (Fuatino Ballve, 1963).

Durante el año 2010 hicimos referencia al tema económico y sus consecuencias directas en los ámbitos de la pequeña empresa, la economía familiar y en el entorno social. Así mismo mostramos que no existe acto político que no repercuta, positiva o negativamente, en la economía, como no existe acto económico que deje de influir directamente en la política. El año 2010 fue un año que dejó huella tanto por los acontecimientos sociales como por la crisis económica mundial.

Para el año 2011 los futurólogos indican un crecimiento moderado de la economía, sin embargo no está exento de turbulencias. La pugna por el poder será como de costumbre producto de las ambiciones y estas hoy más que nunca obedecen básicamente a las oportunidades relativas que ofrecen las economías.

Recordemos que en 1990 el Perú venía de una crisis económica jamás tenida, con una población totalmente desorientada, ya que en 22 años, entre 1968 y 1990, el Perú había tenido 4 gobernantes de los cuales dos de ellos gobernaron más de la mitad de todo ese tiempo y que en el quinquenio 1985-1990 la desgracia se instaló en el Perú fundamentalmente debido a la debacle económica y la corrupción. Fue en estas circunstancias que esa desorientación popular influyera y se vivieran los años más atroces, donde la corrupción trasegó las riquezas y el esfuerzo de toda una nación.

Lo inaceptable sería que después de diez años el Perú se volviese ha encontrar en la misma encrucijada, ya no con todos los sátrapas de la década de los 90’s, sino con sus herederos, como si nada hubiese pasado, como si no existiese vergüenza ajena, como si no existiese memoria.

En la primera década del siglo XXI, en el Perú han desfilado tres presidentes, por lo menos nos queda el consuelo que fue uno más que los dos de la década 1980-1990. Pero el Perú no puede permitir que la horda que destrozó la dignidad y el honor del Perú en la última década del siglo XX vuelva al poder, ni mucho menos sus herederos, estos que vivieron entre hampones, criminales y saqueadores; nada ni nadie garantiza que solo en diez años se hayan regenerado, nada ni nadie garantiza que no exista un nuevo estilo de saqueo, tal vez mayor o más sofisticado que el realizado en los últimos cinco años (2006-2011).

Esta es la oportunidad de los peruanos, no permitir que vuelva a suceder. Lo que  planteamos desde este momento para el Perú es constituir una fuerza que al igual que en 1968 pulverizó la oligarquía peruana, haga lo mismo en las próximas elecciones generales de abril del 2011 con los remanentes de la misma y con los relictos del fujimontesinismo. Si es necesario decirlo, impedir el ascenso al poder de Keyko Fujimori, con ella el Perú perdería; la nueva oportunidad está en otra gente, gente nueva a la cual se le tiene que dar una oportunidad; después de todo, el anclaje económico debe ser el norte y su incumplimiento la protesta general. Las cartas deben de estar sobre la mesa.

La prioridad para el primer semestre del 2011 es fiscalizar al Banco Central de Reserva del Perú-BCRP y al Ministerio de Economía y Finanzas-MEF, ya que las presiones políticas desde el gobierno saliente podrían alterar su rumbo. También se tiene que vigilar a la Superintendencia Nacional de Administración Tributaria-SUNAT y a la Contraloría General de la Republica.

El 2011 es un año de quiebre porque ingresan nuevas autoridades en los gobiernos locales, regionales y central; cada uno con sus debilidades dado el grado de corrupción en que se encuentra el Perú. La metástasis ha carcomido todo el sistema del Congreso de la Republica, del Poder Judicial, Fiscalía de la Nación, Contraloría de la Republica, en fin no existe órgano gubernamental que esté libre de la corrupción.

Por cierto que los gobiernos locales (Municipales) son un hueco por donde drenan los recursos fiscales, es deber de enfocar la vista en las administraciones salientes, como es el caso de la Municipalidad del distrito de Santiago de Surco, teniendo como cabeza visible al último ex alcalde y toda su gente. La misma actitud se debe tenerse para los gobiernos regionales en especial para el de Ancash.

Por cierto, no hay que olvidar a los pastores de la espiritualidad nacional, en especial de aquel que funge de pastor de almas sacrílegas cuando la suya podría parecer un campo yermo de virtudes. Si bien es cierto que la iglesia católica es la más influyente sobre el Estado peruano, debe haber una acción por parte de los próximos gobernantes para impedir su ingerencia en los asuntos de Estado como es el control de la natalidad, el respeto a la opción sexual, entre otros temas.

A nivel latinoamericano tenemos interés en el caso mexicano, es relevante en cuanto al tema de drogas por ser un país de enlace comercial con el Perú, como lo es con tema del gas de  Camisea; con Brasil por el tema de unión de mercados y salida del Brasil al Océano Pacifico vía la carretera interoceánica; con Chile el interés comercial y limítrofe; con Bolivia por su situación, la cual se agravará más y podría tener repercusiones en el sur del Perú, lo mismo que con Colombia por el norte.

Será de nuestro interés permanente la relación comercial entre el Perú y China, sin descuidarnos entre EEUU-China-UE, donde esta última, lucha políticamente por mantenerse unida ante semejante amenaza; estaremos atentos a la posible desintegración de la UE, aunque eufemísticamente la llamarán de otra manera. Atentos estaremos a la evolución del euro como moneda representativa de la actual Unión Europea.

Caso especial de tener en cuenta es el español, país que se debate entre las garras liberales y post franquistas; la desaparición del PSOE y el de la izquierda española es tema a tomarse muy en cuenta. Si la izquierda pierde presencia en la política española,  nuestra pregunta es qué hará la izquierda española.

Por todas estas razones esperamos que las entregas en el presente año 2011 sean de su interés.

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