Alan García en Chile

En una entrevista realizada por Gabriel Pardo, de El Mercurio Alan García Pérez, responde con la fluidez, aspecto que lo caracteriza, no con la ideologización aprista, más bien como un liberal reciclado, al estilo de todo izquierdista que quiere mantenerse en el bracero de la política y bajo los reflectores. Ya no es político de convicciones, ni de “pan con libertad”, estribillo aprista de mediados del siglo pasado. Sería bueno que enriquezca el pensamiento de su gurú y guía Víctor Raúl Haya de La Torre, modernizando su pensamiento.

Glosamos las declaraciones que realizó Alan García Pérez. 1. Es el mejor momento histórico de las relaciones entre Perú y Chile. 2. Con Piñera tiene criterios diferentes en una materia: el límite marítimo. 3. No llevará ningún planteamiento sobre el asunto de los límites marítimos. Entonces para qué viaja a Chile. 4. El pueblo peruano está preparado para el éxito como para el fracaso en diferendo limítrofe marítimo con Chile. 5. Perú y Chile son países espejo. 6. Migración de peruanos a Chile.

Pero en declaraciones hechas a su llegada a Santiago, García habla de “integración”; a qué se refiere, qué quiere decir con profundizar la integración, cuando de todos es conocido el oportunismo comercial-publicitario y el desleal reclamo comercial chileno. La integración entre Perú y Chile no existe en ningún nivel, de ahí que no se entiende a qué se refiere García. En otro pasaje utiliza la palabra “alianza económica”, cuando sabido es que la tan cacareada alianza no existe, por lo menos en el sentido lato del término. Es una retórica utilitarista sin contenido alguno, salvo para justificar su viaje, aunque no se conoce la agenda oficial.

Piñera en el colmo de su retórica dice que Chile y Perú tienen orígenes, tradición e historia compartida; cuan despistado se encuentra el Señor Presidente Sebastián Piñera, cuando el Perú tiene como antecedente un Imperio Inca glorioso y admirado por el mundo.

La política es una cosa y otra la economía, sino fijemos nuestra atención cuando Patricio Aylwin gobernaba, la tasa de crecimiento fue de 7.7 %, en el periodo de Eduardo Frei fue de 5.5 %, en el de Ricardo lagos 4.3 % y en el gobierno de Michelle Bachelet 2.9 %. Más.

Por ultimo, si García no toma vacaciones es porque no quiere; hoy se descobra a costa del erario nacional, lo que significa, a costa de los contribuyentes. Provecho Señor Presidente, igual que para su comitiva.

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