El candidato Pedro Pablo Kuczynski Godard (a) PPK y su oportunismo político

PPK y su sancochado

Los sesentones peruanos(as) (minoría) conocen a PPK desde finales de la década de los 60’s; para ellos no es nueva la figura de este tecnócrata, banquero y businessman. Ocuparse de su historial es perder tiempo. Sin embargo de sus cualidades, defectos, errores no hablamos, solamente les hacemos recordar a sus seguidores, hinchas y ayayeros, una razón: PPK no tiene decencia política por ser oportunista.

¿Por qué esperó 4 décadas en postular a la presidencia del Perú? ¿Talvez porque la institucionalización de la economía liberal no estaba vigente? ¿Alguna vez se le vió a PPK jugar una pichanguita, tomar cerveza bien helada con algún contertulio, sea este pobre o cholo?

El problema de PPK es su oportunismo político; el voto que recibirá el día de las elecciones presidenciales, será de aquellos electores que están en contra de los otros candidatos “punteros” en las encuestas, más no por lo que ofrece. Su oferta política es más de lo de siempre.

El riesgo de votar por PPK radica en la desconfianza del electorado por su oportunismo político, no proyecta decencia política pero sí mucha huachafería y ridículo en su campaña, recordar las elecciones cuando participó Lourdes Celmira Rosario Flores Nano con su vise presidente proletario ¿la historia se repite?

Si PPK fuese elegido presidente del Perú, los peruanos verán desfilar por Palacio de Gobierno a los rumsfelds, bush, kissingers, JL, Angelina Jolie, Brad Pitt, Gwyneth Paltrow, Lady Gaga, y muchos otros más, pero a los Mamani, Perez, Huamán de ninguna manera.

¿Comerán sancochado?

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Movistar y la impunidad

Movistar es una empresa de telefonía móvil, fija, brinda servicio de TV por cable. En años anteriores un alto ejecutivo brincó la línea que separa la legalidad de lo delictivo, cuando estuvo involucrado en un accidente de tráfico vehicular que le costó la vida por lo menos a una persona; Movistar es una empresa que fue beneficiada hace 20 años por el gobierno fujimostesinista con el monopolio de la telefonía, y tan solo hace un mes fue sancionada por las autoridades peruanas a pagar una multa de 2.5 millones de soles (US$ 1 millón) por falsa propaganda, lo equivale a mentir o estafar.

Hoy se denomina Movistar, cuando antes era Telefónica, al parecer este cambio es debido a la coincidencia con la imposición de la multa.

¿Quién de los usuarios no ha tenido un problema con esta compañía? ¿Quien no se ha sentido impotente al estar envuelto en una de sus redes de maltrato o de cobros injustos? ¿Quién no deplora el deficiente servicio que brinda esta compañía a sus usuarios?

La arrogancia de los ejecutivos de Movistar es copiada por sus empleados, convirtiendo esta conducta en trato cotidiano; es deplorable la capacitación del personal, esta brilla por su ausencia, aun cuando la imagen de tan importante empresa se encuentre entre dicho.

La obediencia a las leyes peruanas no les alcanza, no tienen ningún respeto por ellas porque no les causa temor; su posicionamiento en el mercado y la influencia política hacen que la gente de Movistar sea el engendro rufianesco de Porfirio Rubirosa.

Tal vez las necesidades de los usuarios y la falta de competencia hacen imposible doblegar al lobby, a la influencia mediática; tal vez la actitud conformista del usuario peruano no contribuya a poner coto a los abusos, maltratos y burla departe de Movistar. Sin embargo las autoridades peruanas y los usuarios no deben decir “esto se acabó”, deben decir “que cumplan la ley”.

Dos aspectos en donde debe mejorar Movistar, primero que los ejecutivos deben proyectar una imagen sobria, clara y respetuosa ante la ley y ante los usuarios que les pagan por su servicios; segundo, mejorar urgentemente la capacitación de su personal en los temas técnicos y trato con el usuario.