Los últimos días del gobierno de Alan García Pérez

Se podría decir que la aparente calma que reina en el Perú, especialmente en Lima, es porque las baterías se cargan para el 28 de julio, día en que efectuará el cambio de presidente y por la espera del discurso de Ollanta Humala Taso en la inauguración de sus cinco años de mandato.

Alan García Pérez, cual estrella del espectáculo, inauguró obras por todo el Perú, como lo hizo el 11 de julio con el tren eléctrico primera etapa, dicho sea de paso, al estilo peruano, obra inconclusa. Después de más de 20 años cumplió con lo que fue un elefante blanco, hoy es considerado un estorbo para un grupo considerable de ciudadanos.

Lo cierto es que, como están acostumbrados los políticos, la obra fue inaugurada pero no fue terminada, y los usuarios tendrán que esperar 90 días para hacer uso de este servicio. En cuanto a los vagones, se tendrá que esperar mas de 24 meses hasta que lleguen desde la lejana Francia, con lo cual, según afirman los responsables, estará al cien por ciento operativo. Estas son cosas de la criollada de los políticos como Alan García Pérez, que prefieren hacer creer que son eficientes cuando los hechos hablan por sí solos.

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