El sector exportador y sus perspectivas en Perú

 

 

 

 

 

 

Por Oscar Muñiz

Dicen sobre la economía peruana que es un ejemplo para Latinoamérica; otras opiniones valoran los resultados obtenidos como excepcionales. Al interior del Perú existen opiniones no tan abrumadoras, más bien existen de las que exigen menos ortodoxia en el manejo financiero – económico, y un grueso de la población se queja de la situación actual, especialmente las personas de la tercera edad, que son aquellas que tienen más de 65 años de edad.

En el caso de las exportaciones el barómetro es la eficiencia productiva, así como el tipo de cambio es la medida del conjunto de la economía. Si baja el tipo de cambio esto favorece a las mayorías, a la mejora la economía familiar, y los precios de los productos tienden a ser más reales, salvo aquellos que son importados.

Sin embargo, la experiencia de los últimos meses pone de relieve que muchas veces “no todo lo que brilla es oro”, porque al percatarse que la crisis económica europea y estadounidense no toco la economía peruana en su conjunto, sino a un sector de la economía, las alarmas saltaron. Por esta razón las autoridades deben parar las orejas, abrir los ojos y tener recetas más seguras y modernas frente al peligro real; que no olviden que existen más de 30 mil peruanos que ya piensan en regresar al país debido a la crisis; ¿es que no se ha preguntado el ministro de economía y finanzas de las implicancias de esta situación, con el estado laboral en que se encuentra el Perú, con las huelgas, levantamientos y disidencias?

En medio de toda esta situación la caída de las exportaciones, según el ministro de economía y finanzas, Luis Castilla, habrían caído un 25 %  debido a la crisis económica internacional. Por tal motivo alisto una serie de medidas que permitiesen ayudar a los exportadores.

En junio 2012 el gobierno formalizo 12 medidas, en un plan de estimulo fiscal que contempla extender un fondo de garantía y crear una línea de crédito para los pequeños exportadores. Al respecto, el ministro Castilla estuvo convencido que dichas medidas permitirían impulsar al sector exportador con el propósito de lograr la meta de US$ 49 mil millones en exportaciones para el 2012.

Tal cosa no sucedió, fue todo lo contrario; las exportaciones en agosto 2012 fueron de US$ 3,479.2 millones mientras que en agosto 2011 fueron de US$ 3,478 millones. Las exportaciones tradicionales fueron solo en agosto del 2012 US$ 2,589.5 millones (-30.5 %) y las no tradicionales US$ 889.6 millones (-2.9 %). El acumulado enero-agosto 2012 se estimaron en US$ 29,210.9 millones, frente a un total de US$ 30,724.4 millones en el mismo periodo del 2011, lo que significa un descenso del  5 %. Como dato adicional, las exportaciones primarias cayeron un 8 % (US$ 22,107.4 millones) y las de valor agregado habrían subido 9.7 % (US$ 7,103.4 millones). Juan Varillas, presidente de ADEX  dijo “Que el incremento en 30 % de los costos de producción, debido a la caída del tipo de cambio , con el consiguiente encarecimiento de nuestros productos en el mercado internacional, los hacen menos competitivos, y coloca a las empresas en una situación límite”.

Estas son las medidas que fueran adoptadas tan solo algunos meses atrás:

  1. Evitar exportar impuestos, no gravando con el Impuesto General a las Ventas, a aquellas mercancías ubicadas en las fábricas, como tampoco las entregadas al transportista o las que estén al borde del buque. Estas son consideradas como una venta externa, lo cual impulsaría el comercio favoreciendo a las pequeñas y medianas empresas exportadoras.
  2. Aplicación del Fondo de Garantía Empresarial (FOGEM) . COFIDE extendería garantías hasta el 50 % para evitar que se afecte el financiamiento de capital de trabajo a las empresas exportadoras. Esta medida se tomo también en el 2009.
  3. Incremento del ámbito del FOGEM . Aumentar la cobertura  a los anticipos de facturas por cobrar del exterior (similar al esquema del factoring) dotando de liquidez y capital de trabajo a las mypes exportadora.
  4. Facilitar el comercio exterior, modificando la Ley de Aduanas, frente al actual escaso uso del despacho anticipado; solo el 17 % del comercio lo utiliza, así se permitiría su uso intensivo.
  5. Ampliación del seguro del crédito. El Seguro de Crédito de Exportación para la Pequeña y Mediana Empresa (SEPYMEX)  incluye el pre embarque y se hará extensivo al post embarque.
  6. Aumento de la línea de crédito de S/. 200 millones a S/. 600 millones como línea de crédito especial para la micro y mediana empresa exportadora y no exportadora, financiado por el Banco de la Nación.
  7. Agilización del drawback o devolución electrónica. Solamente se ha utilizado el 5 %.
  8. Mejoramiento del servicio a los exportadores, fortaleciendo los organismos públicos descentralizados (SENASSA, DIGESA).
  9. Certificación de usuario aduanero, para empresas que cumplan con los requisitos de seguridad logística, siendo certificados por Aduanas, entrando en vigencia en agosto 2012.
  10. Inscripción del Perú al carnet ATA , lo que permitirá la emisión temporal para reexportación vía los convenios internacionales vigentes.
  11. Mayor presupuesto para las oficinas comerciales, mediante evaluación convenio MEF-MINCETUR  y dotándolas de personal y logística adecuada.
  12. Acuerdo estratégico PROINVERSION-MINCETUR  , con el propósito de diversificar y ampliar los mercados.

Actualmente los especialistas estudian medidas adicionales que permitan revertir la actual situación de las exportaciones nacionales. Nada de lo anterior funciono en la presente coyuntura, aunque debemos reconocer que estas medidas  con ciertos ajustes, como por ejemplo exigiendo mayor eficiencia del aparato estatal y mayor fiscalización darían resultados a mediano plazo, no en el corto plazo.

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Economía – Finanzas – Setiembre 2012

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El progreso frente a la corrupción

 

 

 

 

 

Por Oscar Muñiz

 

El peor enemigo del progreso es la corrupción  y esto lo vemos en todo el mundo. Este problema lo afrontan hoy en día las economías desarrolladas o no.

Pero, ¿que tiene que ver la corrupción con el empleo?

En economías menos desarrolladas, como la peruana, una persona que busca empleo debe cumplir con algunos requisitos, que en muchos casos son imposibles de satisfacer, como es tener un post grado, maestría o doctorado; hablar dos idiomas aparte del materno, tener “presencia” (?) y tener por lo menos 4 años de experiencia.

La dificultad de conseguir un puesto de trabajo para un egresado de la universidad o para un profesional recién graduado con estos requisitos, especialmente cuando recién empieza su vida laboral ¡a los 25 años!, es producto de la estupidez; por supuesto que los mayores de cuarenta años no tienen oportunidad. Los responsables de la selección de personal no se percatan que la formación laboral la hacen las empresas, ellas deben formar sus cuadros, sean estas estatales o privadas. Sin embargo siguen creyendo que pueden obtener trabajadores de primera línea pagando US$ 400 mensuales, sin seguridad social ni medica.

En el Perú los empresarios han perdido 20 años desde que implantaron este sistema, creyendo que el mercado laboral rebosaba y sus expectativas se encontraban cubiertas, cuando realmente el abaratamiento del despido que utilizaron como ley puso su cuota a la precariedad laboral, creando un ejército de desempleados con formación profesional  perdiendo así  la oportunidad de crear una economía orgánica; la capacitación fue erradicada desde 1992 y acentuada desde 1996, fue la peor idea implementada desde el primer gobierno de Fujimori, con el propósito de aparentar eficiencia aunque solo consiguiera profundizar las diferencias entre los trabajadores. Hoy en día el Estado se hace de la vista gorda frente a los abusos de los empleadores y su corrupción interna, sean estos empleadores privados o estatales.

Dejemos a los necios de una sola vez, desenmascararlos es lo debido, hoy más que nunca, pues la crisis europea  esta eructando gente que viene a esta parte del mundo en busca de trabajo, la competencia será más dura, más aun cuando sabemos que los profesionales y técnicos nacionales no gozan de las preferencias de los empleadores.

Esta es la oportunidad para economías vulnerables como la peruana, aprovechar el tiempo mientras que por otras latitudes la crisis cala hondamente. Este es el momento en que las pequeñas empresas dejen su huella creando sus cuadros de profesionales y trabajadores con el propósito de crear una economía más sólida y pujante. El buen gerente no es aquel que vomita todas sus frustraciones de su inicio laboral en gente que tiene derecho a una oportunidad; para construir futuro se empieza reproduciendo antiguas experiencias que dieron resultado, poniendo un freno a la copia malsana y miserable que la mezquindad  económica impide la creación de riqueza en este segmentos de la economía en base a la laboriosidad.

Sin duda que el oportunismo es un eufemismo, tenemos que evitar que se propale. UNODC  se refiere al florecimiento de la corrupción porque “socaba el estado de derecho y erosiona las instituciones democráticas de las sociedades justas y equitativas”.  Apoyar a la pequeña empresa debe ser un objetivo nacional para las economías en desarrollo, de lo contrario el desempleo crecerá; los Estado, los gobiernos deben resolver por  la pequeña empresa, dejando de privilegiar a los representantes de la gran empresa quienes aprovechan los espacios como por ejemplo en momentos en que  Lima es sede de la III ASPA , y esto es así cuando a este sector no le costó nada sino a todos los peruanos.