Economía – Finanzas, Enero 2013

Muñiz&Asociados

 

 

 

 

La economía peruana en opinión del FMI , reporta algunos puntos en que coinciden con nuestras anteriores publicaciones, con otras no estamos de acuerdo y otras no tienen un interés inmediato en nuestro análisis.

El FMI, afirma que el desempeño macroeconómico de Perú en la última década ha sido excepcional; no cabe duda de esto, pero el FMI sigue soslayando el contenido (agregado) de los datos macroeconómicos, pues consideramos que ya es tiempo de escarbar en dichos datos y descubrir ciertas variables macroeconómicas que no reflejan la verdadera realidad por falta de confiabilidad en las estadísticas. También dice que la economía peruana capeo la crisis financiera mundial de 2008-09 relativamente bien, y en esto no deja de tener razón el FMI.

En donde no  hay duda en coincidir es en la desaceleración del crecimiento económico por disminución de las exportaciones. Según el BCRP la cuenta corriente del 2012 cerró con un déficit de 3.6 % del PBI. La cuenta corriente de la balanza de pagos en el 2012 tuvo un déficit de US$ 7,136 millones (en el 2011 fue de 1.9 % del PBI) por la reducción del superávit en la balanza comercial de 5.3 % a 2.3 % del PBI. Esta es la reducción de la balanza comercial.

Los capitales privados de largo plazo tuvieron un flujo de US$ 16,349 millones en 2012 y en el 2011 fue de US$ 9,620 millones. Según el BCRP en el 4to. Trimestre 2012 el déficit en cuenta corriente de la balanza de pagos fue de US$ 1,913 millones (3.6 % del PBI) siendo mayor en el mismo periodo del año 2011 en US$ 1,119 millones,  lo explica el BCRP que es producto por el mayor volumen de las importaciones y el deterioro de los términos de intercambio.

Si bien es cierto que la inflación se encuentra relativamente controlada la estacionalidad dejo de ser un factor de alteración de los precios, aunque la criollada y el laxo sistema de control impiden tener un aviso fidedigno y serio. Los sistemas de aviso como los del Ministerio de Agricultura mantienen bajo control ciertos parámetros en los mercados.

En lo que respecta a las reformas estructurales a las que se refiere el FMI, fueron suyas las que se implementaron desde 1992, sin embargo en los últimos diez años no existe una consolidación en la estructura del Estado, en donde por desgracia no se saben cuántos trabajan y a cuánto asciende el monto de pago anual por planillas.

Las tensiones sociales serán en los próximos meses la bomba que estallara en Cajamarca, Loreto, Ancash, Piura, Lambayeque, Lima, Ica, Puno, Cusco, Arequipa, Madre de Dios y, el común denominador serán los problemas mineros. Mientras tanto la aparente calma solo es el presagio de la calamidad social.

No coincidimos en que los riesgos que amenazan a la economía peruana se encuentren en el extranjero. El primer factor de riesgo es el convulso momento que vive la minería nacional, ya sea por el impulso político del extremismo o por el convencimiento de que es dañina. El hecho es que siendo la minería una de las patas de la mesa del progreso de la economía peruana esta corre el serio riesgo de acabar con la paciencia de los inversionistas y de los receptores truncándose una vez más la oportunidad.

Serán difíciles los próximos meses y este silencio prolongado desde la publicación del informe del EIA-Conga hace que ambos bandos, mineros e inversionista-gobierno, carguen sus fuerzas para la arremetida final.

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