De la indignación al olvido

Oscar Muñiz

En el Perú de hoy nada es verdad, nada es mentira. La gran mayoría de los asuntos transcendentales quedan en el limbo.

El caso minero, las protestas de toda índole y calibre, así como muchos otros, alcanzan visos de incertidumbre o simplemente, son expresiones de la esquizofrenia –Nombre generico de un grupo de enfermedades mentales que se caracterizan por alteraciones de la personalidad, alucinaciones y perdida de contacto con la realidad- colectiva en que vive la sociedad peruana.

En una noticia ubicada a la mitad de un diario, que ocupa la mitad del espacio de la hoja, se lee con un titular “S/. 18,337 millones (US$ 5,716’022,444) de canon minero entre el 2011 y 2015” y a reglón seguido se lee en letras más pequeñas “Regiones de Arequipa, Moquegua, Tacna, Puno y Cusco están entre las más beneficiadas”.

¿Quién hace este anuncio?

Lo hace Carlos Gálvez actualmente presidente de la Sociedad Nacional de Minería, Petróleo Energía (SIMPE). Detallemos este dato que nos ofrece.

Los gobiernos Regionales y Municipales recibieron como canon minero entre el 2011 y 2015 un total de S/. 18,337 millones (US$ 5,716’022,444), producto de la minería formal en todo el Perú. En el lapso de tiempo 2011-2015, cinco regiones del sur del Perú recibieron un total de S/. 7,443 (US$ 2,320’137,157) de canon minero; destacan las siguientes regiones: Arequipa S/. 2,630 (US$ 819’825,436) millones, Moquegua S/. 1,498 (US$ 466’957,605) millones, Tacna S/. 1,371 (US$ 427’369,077) millones, Puno S/. 1,144 (US$ 356’608,478) millones, Cusco S/. 800 (US$ 249’376,559) mil, lo que hace un total de S/. 7,443 millones.

Sin embargo esto último no es un consuelo. Todo lo contrario. Es indignante que durante todo este tiempo, del 2011 al 2015, la región macro sur sea la región, junto a otras en el norte del país que fueron las más convulsionadas políticamente, con conflictos sociales, tomas de carreteras, huelgas, paralizaciones gremiales, muerte. Nada de esto comparado con las mismas acciones en otras regiones de manera individual.

¿Qué se hizo con todo este dinero? ¿A quién reporta la Contraloría de la Republica? ¿Qué dicen los actuales gobernadores regionales otrora presidentes regionales? ¿Sera esta una prueba del cambio orgánico de las cabezas del poder regional y municipal lo cual no admite cambios en los hombres por gobernadores honestos y sin marca?

Lo cierto es que como verdaderos asaltantes han hecho y permitido hacer del tesoro regional el botín más codiciado durante los últimos quince años.

El Perú sigue permitiendo el drenaje de su riqueza a cambio de mayor número de violadores del derecho. Es un despropósito lo que sostiene un ex primer ministro del régimen fujimontesinista cuando sostiene “… a pesar de todo, surge la esperanza al comparar los estratos sociales que convivían en el Perú al comenzar la republica con los estratos sociales del Perú actual. Acaso solo en el hecho de la perdurabilidad del Perú se pueda fundar una deducción optimista”.

Nosotros no lo creemos.

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