Sin complicaciones

Oscar Muñiz C.

 

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La acumulación de capital fue un capítulo de relevancia en la formulación de la teoría marxista sobre el capitalismo. Dijo Carlos Marx, en su libro El Capital, “La primera condición de la acumulación es la de que el capitalista haya conseguido vender sus mercancías  y reconvertir en  capital la mayor parte del dinero así obtenido”. Sin duda, para muchos esta condición es obvia.

Esta condición de la acumulación se encuentra relacionada con una característica de la sociedad, como el mismo autor la describe, cuando dice “Una sociedad no puede dejar de producir, tal como le es imposible dejar de consumir”. Marx remata esta visión de la sociedad industrial con un sarcasmo, cuando dice “Quejumbroso clamor de 1792; si ya no quedan cortesanos, ¿Qué será del fabricante de pelucas?”

En la actualidad, Apple puede vender 13 millones de unidades en solo tres días. Vende cada segundo en todo el mundo 6.1 millones de iPhone, 1.4 millones de iPad y 0.6 millones de ordenadores.

En el 2015 tenía 205,700 millones de dólares en efectivo. Podría comprar al cash a Inditex (104,440 millones de euros), el Banco Santander (73,570 millones de euros) y MAPFRE (8,240 millones de euros).

Para Apple aquí no queda el asunto. Los mejores profesionales del mundo diseñan para ella. Subcontratan empresas al límite de los derechos humanos para fabricar sus productos con la máxima rentabilidad. Por tal motivo, para su producción necesita COLTAN (mineral, causante de una guerra en la Republica Democrática del Congo). Según Amnistía Internacional, para lograr la extracción de este mineral utilizan mano de obra infantil (7 años), la cual trabaja  más de 12 horas/día.

Esta situación permanece hasta el día de hoy sin ninguna variación.

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