La amenaza de la escasez de agua

Oscar Muñiz Corro

cordillera blanca

Cordillera Blanca – Peru

Actualmente los glaciares se ven amenazados por las altas temperaturas y escasas precipitaciones. Este hecho concreto es comprobable a diario no solo por el personal de las entidades encargadas de estudiar el clima sino también por los individuos comunes. El riesgo de la desaparición de agua para las poblaciones urbanas y rurales es evidente y esta sucediendo.

Un ejemplo es el glaciar Upsala, el cual es el tercer glacial más grande en Sudamérica. La mayor pérdida de glaciares en esta región fue registrada en el Campo de Hielo Norte (Patagonia) en una extensión de 4,000 km2 y, en el Campo de Hielo Sur de 13,000 k2. Lo impresionante es que la masa de  los glaciares se reducen en 19.3 km. cúbicos por año. Este fenómeno también se evidencia en el Monte Roy ubicado en el límite entre Argentina y Chile.

En Campos de Hielo Sur el imponente glaciar Perito Moreno (Patagonia) la disminución o adelgazamiento glaciar promedio es de 85 cm/año. En Chile el glaciar Grey, que alimenta el lago del mismo nombre, pierde hielo no solo a causa de los factores climáticos, sino también, según los expertos, a adaptaciones dinámicas de posición.

En los Andes varios glaciares han colapsado, como el de las cumbres de la Sierra de Mérida (Venezuela) y, en otro caso queda solo una mínima porción de glaciar del Pico Humboldt, con lo cual Venezuela se perfila como el primer país de la región en que desaparecerán los glaciares.

En Ecuador el glaciar Cotopaxi actualmente sobrevive. Matthias Braun (U. Erlagen – Nuremberg) en el estudio del periodo entre el 2010 – 2015 certifica que los Andes Tropicales tuvieron un adelgazamiento promedio de 40 cm2/año. En Perú, en el estudio del balance de masa de La Cordillera Blanca se observó menor afectación; sin embargo el glaciar Tocllaraju a 6,000 m.s.n.m. el estudio confirmo su retroceso. También los nevados alrededor del volcán Coropuna (a más de 6,300 m.s.n.m.) en Arequipa, siguen en proceso de disminución, comprometiendo las actividades de irrigación en las comunidades asentadas en la zona. Si desaparecen estos glaciares desaparecerán las reservas de agua.

Bolivia es otro país donde sus glaciares desaparecen. Así fue la desaparición del Chacaltava a 5,400 m.s.n.m. En este país habían 250 km2 de glaciares en 1975, sin embargo a la fecha se ha perdido el 50 % de ello.

El resultado de las investigaciones satelitales y de radar realizadas  en el periodo 2010 – 2015 por Matthias Braun y un grupo de especialistas latinoamericano, llegaron a la conclusión, que el adelgazamiento de los glaciares en los Andes Centrales es de 10 cm/año. Que la temperatura en el último verano en la Patagonia alcanzo los 30° C. Que el retroceso de los glaciares pequeños en Ecuador, Bolivia y Perú es mucho menor de lo que se creía, lo cual fue sustentado por el glaciólogo boliviano Álvaro Soruco.

Otra conclusión interesante sobre los glaciares dice, que aquellos que se encuentren por debajo de los 5,400 m.s.n.m. pierden 120 cm/año de su masa y, aquellos que se encuentran por encima de esa altitud estarían perdiendo 60 cm/año de masa.

Los especialistas concluyen diciendo que en promedio  los glaciares pierden 40cm/año de su masa y que aquellos que se encuentran por debajo de los 5,400 m.s.n.m. desaparecerán en las siguientes décadas.

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La falta de agua

Oscar Muñiz Corro

 

En el hemisferio norte, el clima es implacable, con temperaturas bajo cero que hacen temblar a cualquier mortal. New York, Canadá, Europa, son solo algunos ejemplos de este “clima loco”. Ni hablar de lo sucedido en el desierto del Sahara, donde la nieve se hizo presente.

En el hemisferio sur, más específicamente en Sud América, donde hace menos de dos semanas se inició la estación del verano, con temperaturas iniciales por encima de los 25 grados Centígrados, y con la amenaza anual de El Niño, la disponibilidad de agua es prácticamente “normal”. En muchos países de este continente la disponibilidad de agua tiene prioridad de clase, pero el derroche y el mal uso del recurso agua no es un tema de prioridad gubernamental. El mejor ejemplo de esto es Perú, donde los que disponen en abundancia y los que no tienen una gota de agua se dan la mano.

Pantano Theewaterskloof (Antes/Despues)

Otra realidad es lo que sucede en Sud África. La presa Theewaterskloof, suministra la mayor parte del agua a la ciudad del Cabo. Si no llueve hasta finales de abril, la población de 4.5 millones de habitantes se quedarían sin agua. Para esa fecha solo habría disponibilidad de 25 litros de agua al día por persona. Esta cantidad de agua es el mínimo recomendado por la Organización Mundial de la Salud.

Desde hace varias semanas las personas solo pueden disponer de 87 litros de agua por día, para poder beber, lavarse, cocinar, limpiar y descargar el inodoro. El sector industrial-empresarial verá reducida su disponibilidad de agua entre el 45 % y 60 %.

Los embalses que dotan de agua a la ciudad llegaron al tercio de su capacidad de almacenamiento, de esto hace varios meses, por lo cual, la zona se definió como área de desastre. La alcaldesa de Ciudad del Cabo, Patricia de Lille, advirtió “Si el nivel del agua baja del 13 %, tenemos que cerrar el caño”.

La “hora cero” está prevista para el 29 de abril 2018. Téngase presente que la ciudad consume 600 millones de litros/día, cantidad que deberá ser reducida en más de 100 millones de litros/día para evitar una catástrofe.

Los entendidos en materia climática responsabilizan de esta situación al cambio climático, además de que el fenómeno El Niño contribuye con la extrema sequedad, todo lo contrario a lo que viene sucediendo en la costa sur de Perú.

La única alternativa frente a esta situación es la practicada desalinización del agua marina, tarea que permitirá recuperar entre febrero y julio 144 millones de litros de agua/día.

Acciones como la reducción de la presión en el suministro de agua, para limitar su consumo o aplicar un impuesto de sequía a los dueños de viviendas en función del valor inmobiliario, son acciones a implementar, esto permitiría ahorrar unos 260 millones de euros, los cuales serían invertidos en la ampliación de la infraestructura de agua.

Que la experiencia de la ciudad del Cabo sea ejemplo real para todo el mundo; que no solo la previsión planificadora salvara a las poblaciones de la pérdida del recurso hídrico. Una gota de agua es lo más valioso en esta vida. Una gota de agua vale más de lo que imaginas.

Cumbres nevadas de Sudamérica

Cumbres nevadas de Sudamérica

Con Ustedes desde hace diez años   Oscar Muñiz Corro   El cambio climático es el factor que incide en la violenta y persistente violencia en que desaparecen los glaciares en el continente sudamericano. Según los últimos aportes científicos, los … Sigue leyendo