Sobre los incendios en la Amazonia

Oscar Muñiz Corro

Foto NASA: Impacto de los incendios y la emanacion de monoxido de carbono.

De la experiencia de un país como Perú, en medio de sus afanes políticos y sus desgracias supo estar a la altura del manejo, con soltura y ecuanimidad, de los problemas ligados al uso y  explotación de los recursos naturales y el medio ambiente.

Desde 1962, en que fundó la Oficina Nacional de Evaluación de Recursos Naturales – ONERN, estuvo adscrita  a la presidencia de la república como órgano consultivo y de asesoramiento al presidente del Perú, con un nivel multisectorial.

ONERN, fue la institución responsable de realizar el Inventario y Evaluación Integrada de los Recursos Naturales el Perú con fines de desarrollo socioeconómico, así como realizar los estudios  sobre las relaciones existentes entre el Hombre y el Medio Ambiente, proponiendo alternativas que hacían viables su preservación.

Como rasgo principal la ONERN tenía la misión permanente de buscar mecanismos e instrumentos que facilitaran la coordinación y conjunción de esfuerzos y capacidades interinstitucional.

En este marco referencial los estudios realizados a lo largo de sus treinta años de funcionamiento, la ONERN fue consciente de que el rozo y la quema en la en la amazonia peruana era un acto ancestral controlado; asimismo, en su estudio “La clasificación de las tierras del Perú”, señalaba claramente la capacidad del uso del suelo y donde el Ministerio de Agricultura se responsabilizaba del cumplimiento de las indicaciones técnicas.

En la actualidad todo ese derrotero se perdió como consecuencia de la supuesta modernización del Estado. Esta clara falencia, producto de la ignorancia, hoy es una clara y efectiva amenaza, no solo en la zona amazónica sino también en el resto del país. Hoy se verifican incendios forestales no solo en la selva del departamento-región de Cusco, en el destrozo de los bosques en el departamento-región Madre de Dios, sino también en otros departamentos.

Sin duda alguna seremos testigos en un futuro cercano de la perdida de suelos en el bosque tropical peruano, aquel suelo que se formó durante miles de años y que por razones poco sustentadas, como es el caso de la vía transamazónica que une Perú con Brasil, solo sirve para alentar la corrupción y la desaparición de vida en esta parte del continente.

China y América Latina

Oscar Muñiz Corro

 

China ampliará presencia en América Latina, dice CEPAL_255914

 

“América Latina necesita inversiones y China tiene dinero… hasta la fecha ha ayudado a financiar el desastre humanitario más grande de América Latina: la tragedia venezolana” (Shannon K. O’Neil).

En los últimos diez años China invirtió en Venezuela más de 60 mil millones de dólares, que según se afirma es el 50% de lo que China destina a América Latina y, recibe un millón de barriles de petróleo por día. Pero lo trágico para Venezuela es que cerrados los mercados internacionales para su comercio, China le perdona la deuda pero a la vez le ofrece nuevo financiamiento. El presidente Nicolás Maduro quedo más que satisfecho.

No solamente es China la que abiertamente financia a Venezuela, también se atrevió hacerlo Golman Sachs, aunque fue reprimido por comprar unos 3 mil millones de dólares de los que denominan “bonos de hambre” del gobierno venezolano.

Es sabido que la región latinoamericana se encuentra atrasada respecto a los países de la OCDE –Oriente Medio y África del Norte- ya que las naciones latinoamericanas gastan menos del 50% del PBI de lo que gastan las naciones de Asia Oriental . Al respecto, en las actuales circunstancias en que se encuentran las naciones latinoamericanas estas requerirían gastar no menos de 7 billones de dólares hasta el 2030, con el propósito de mantenerse al día.

China ingreso a la Argentina construyendo carreteras especialmente en la vía Buenos Aires-La Pampa, con una inversión de dos mil millones de dólares, financiando además el parque solar más grande de la región.

Pero no solo el gigante asiático tiene inversiones en los países mencionados, también los tuvo y los tiene en Perú, aunque en este caso las inversiones se realizaron en el campo minero y en el comercio textil. El caso más grave fue cuando Doe Ram adquirió la explotación minera de La Oroya, zona de alta contaminación ambiental a nivel mundial, dejando a los trabajadores mineros en la inopia más grande y sin sus derechos laborales desde que dejo arbitrariamente la zona.

China con su falta de transparencia, con la ausencia de respeto por las normas ambientales y los derechos humanos de los trabajadores y población en general, contribuye permanentemente a la disociación social y a la inestabilidad no solo laboral sino también política.